Lesion cerebral adquirida

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¿Qué es una lesión cerebral adquirida?

Una lesión cerebral adquirida es un daño al cerebro causado por sucesos ocurridos después del nacimiento, y no por un trastorno genético o congénito. Así, se consideran lesiones cerebrales los accidentes cerebrovasculares, las enfermedades cerebrales y otros daños ocurridos al cerebro. De estos padecimientos, ninguno pertenece al grupo de enfermedades cerebrales degenerativas, como el alzhéimer o el párkinson.

Algunas de las secuelas de una lesión cerebral son las siguientes:

  • Alteraciones cognitivas, como problemas de la memoria, dificultad para concentrarse, disminución de la capacidad de juicio y planeación, dificultades con el lenguaje y falta de habilidades para resolver problemas.
  • Secuelas sensoriales, como alteraciones de la percepción visual y espacial, alteraciones del sentido del tacto y del oído, o problemas de la vista.
  • Alteraciones emocionales, como el comportamiento impulsivo, las conductas de riesgo, la depresión o la ansiedad, la agresividad o la paranoia.
  • Secuelas físicas, como dolores de cabeza intensos, convulsiones, falta de coordinación y del sentido del equilibrio, dificultad para hablar, o no poder moverse.

Tipos de lesiones cerebrales adquiridas

Hay dos tipos de lesión cerebral adquirida.

Lesión cerebral traumática
Una lesión cerebral traumática se produce cuando una fuerza externa, como un golpe, un puñetazo o sacudida en la cabeza, o una lesión penetrante, interrumpe el funcionamiento normal del cerebro.

Las causas más frecuentes son:

  • Las caídas desde alturas, los resbalones, las caídas por escaleras y la pérdida del equilibrio.
  • Golpes recibidos por derrumbes de la construcción, por el impacto contra un vehículo o por acciones violentas.
  • Accidentes de automóvil, motocicletas o vehículos todo terreno.
  • Actos de violencia, como la violencia doméstica o de pandillas, un asalto, o el síndrome provocado al sacudir violentamente a un bebé.
  • Las lesiones provocadas por explosiones o detonaciones, especialmente las ocurridas a los miembros de las Fuerzas Armadas.

Lesión cerebral no traumática
Este tipo de lesiones son ocasionadas por un problema cerebral interno, y no por una fuerza externa.

Algunas de las causas más comunes son:

  • El accidente cerebrovascular.
  • Infecciones como la meningitis o la encefalitis.
  • La falta o escasez de oxígeno en el cerebro provocada por un inicio de ahogamiento, o por asfixia, estrangulación o aspiración.
  • Los tumores cerebrales.
  • Exposición a las toxinas de los productos de limpieza, pesticidas, o del plomo o el mercurio.
  • Las drogas, como la cocaína, las metanfetaminas, los inhalantes o la MDMA (éxtasis).

Todas las lesiones cerebrales son graves y pueden alterar la vida de quienes las sufren. El proceso de recuperación a menudo suele ser el mismo para los distintos tipos de lesiones cerebrales. La diferencia entre unas y otras está en cómo ocurre la lesión cerebral.

¿Son frecuentes las lesiones cerebrales?

Aunque apenas se habla de ellas, las lesiones cerebrales son uno de los problemas de salud pública más frecuentes en Texas. A menudo, los supervivientes y sus familias tienen que lidiar con los efectos cognitivos, conductuales y físicos de estas lesiones. Debido a que las discapacidades ocasionadas por una lesión cerebral no siempre son evidentes, a esta se la califica de padecimiento invisible.

Además, cada año el número de personas a quienes se diagnostica una lesión cerebral supera a la suma total de personas con alzhéimer, cáncer de mama, VIH/SIDA, cáncer de próstata, cáncer de pulmón y esclerosis lateral amiotrófica en su conjunto.

Signos y síntomas de una lesión cerebral

Los signos y síntomas de una lesión cerebral pueden ser imperceptibles. A veces los síntomas pasan inadvertidos porque las personas “se ven normales” o “se sienten bien”. Pero no hay que caer en la equivocación; hay que conocer los signos y síntomas y tomarse las lesiones cerebrales muy en serio.

Cuando una persona sufra un golpe o una sacudida en la cabeza o el cuerpo, llame al 9-1-1, o vaya a la sala de emergencias, si observa que experimenta:

  • Confusión o desorientación.
  • Pérdida del conocimiento.
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Náusea o vómitos.
  • Mareo.
  • Sangrado o escurrimiento de un líquido claro de la nariz o los oídos.
  • Debilidad, entumecimiento u hormigueo en las extremidades.
  • Dificultad para caminar.
  • Dificultad para hablar o problemas de la vista.
  • Convulsiones.

A veces los síntomas tardan días, semanas o meses en aparecer después de ocurrida la lesión. Siga vigilando por si se presentan signos y síntomas, aunque no se manifiesten de inmediato. Consulte a su médico si observa cualquiera de estos cambios:

  • Problemas de concentración y de la memoria
  • Cambios en el desempeño en el trabajo o la escuela
  • Lentitud para razonar y comprender
  • Falta de equilibrio y coordinación
  • Alteraciones del sueño o fatiga
  • Dolores de cabeza o del cuello constantes
  • Sensibilidad a la luz y al ruido
  • Cambios en la personalidad y el comportamiento
  • Irritabilidad o agresividad
  • Depresión o ansiedad

Salud y Servicios Humanos tiene varias publicaciones que usted puede descargar para ayudarle a recordar estos signos y síntomas, o para compartirlas con otras personas. También puede pedir los materiales impresos.

Para más información, comuníquese con la Oficina para Lesiones Cerebrales Adquiridas al 512-706-7191, o solicítela por correo electrónico.