26 de junio de 2020
Blake Rawson, residente del centro residencial estatal (SSLC) de Lufkin, es uno de los 29 residentes de estos centros que se graduó de la preparatoria esta primavera. Debido a que la pandemia de COVID-19 impidió tener ceremonias de graduación tradicionales, cada SSLC encontró la manera de celebrar a sus graduados.

Al igual que las preparatorias de todo el estado celebraban a sus alumnos de último año con ceremonias de graduación poco convencionales debido a la pandemia de COVID-19, 29 graduados de los centros residenciales estatales y hospitales estatales de Texas también celebraron su graduación de una manera original y distinta a la tradicional.

Cada año, el centro residencial estatal de Mexia organiza una pequeña recepción para los residentes que se gradúan de la preparatoria. Este año, Mexia continuó su tradición, si bien le agregó unos toques especiales. En el trayecto en autobús a la ceremonia, los graduados, sentados y distanciados unos de otros, pudieron ver a través de las ventanas abiertas cómo el personal alineado en el camino los saludaba y les echaba porras.

El cuerpo de bomberos del SSLC de Mexia condujo el autobús a la ceremonia, donde la directora Melinda Gentry, quien llevaba una mascarilla protectora, dijo unas palabras acerca de cada uno de los graduados y les entregó sus diplomas.

“Me siento muy orgullosa de los nueve graduados de este año”, expresó Gentry. “Cada uno ha superado numerosos obstáculos y ha logrado más de lo que ellos creían posible. Ha sido un honor verlos convertirse en jóvenes adultos y trabajar duro para ser personas que pueden sentirse muy orgullosas de sí mismas”.

El personal del SSLC de Abilene realizó videos personalizados para cada graduado. Aunque las familias no pudieron asistir a la ceremonia, el personal trabajó de forma diligente para que la graduación fuera un evento memorable.

Después de los comentarios de Gentry, los graduados pasaron de un lado al otro sus borlas, marcando así el final de su experiencia en la preparatoria y el comienzo de un nuevo capítulo.

El SSLC de Lufkin organizó un desfile para sus graduados.

“La celebración fue muy emotiva, y me encantó ser parte de este día tan especial”, dijo Lynn Hopper, coordinadora de servicios de voluntariado. “Un gran número de empleados del SSLC de Lufkin y el consejo de servicios de voluntariado contribuyeron con los fondos y suministros necesarios para que cada uno de los nueve graduados pudiera sentir plenamente el significado de su logro”.

Normalmente, los graduados caminarían a lo largo del escenario para recibir su diploma mientras sus seres queridos los observarían desde el público. Este año, sin embargo, se les ofreció un tipo de celebración diferente.

Debido a que no se permite la entrada de visitantes a las instalaciones, cada centro tuvo su propio fotógrafo que tomó fotos y videos los cuales serán enviados a los seres queridos de los graduados.

“Ahora que me he graduado, espero ir a la universidad y tal vez mudarme a un hogar en grupo. Estoy muy emocionado sobre mi futuro”, dijo Blake Rawson, graduado del SSLC de Lufkin.

Blake es uno de los nueve graduados que fueron celebrados en el desfile que recorrió las instalaciones del centro. A cada estudiante de último año se le proporcionó un carrito de golf, individualmente decorado, para montarse en él o caminar detrás mientras saludaba al personal que les echaba porras.

“Tuvimos confeti, varitas de burbujas, pósteres y un regalo personalizado para cada estudiante de último año”, dijo Hopper.

Los asientos al aire libre para el personal estuvieron adecuadamente espaciados, y cada graduado recibió un divertido certificado que decía, por ejemplo: “persona con las mayores probabilidades de ser comediante” o “persona con las mayores probabilidades de ser conductor de tren”, ya que sus diplomas no estaban listos todavía.

El capellán del SSLC de Lufkin, Gregory Freijo, dijo una oración por los graduados y luego cada uno soltó un globo flotante como símbolo de que incluso en estos tiempos difíciles, aún persiste el amor.

Algunos de los graduados recibieron carteles con el nombre de las universidades a las que asistirán para que puedan exhibirlos a la entrada de su residencia con orgullo.

El SSLC de Abilene realizó una celebración con menos participantes, pero con enorme significado.

“Estoy muy orgullosa de los muchachos y de todo su gran esfuerzo”, dijo Shae Butts, directora de relaciones comunitarias de Abilene.

Abilene tuvo dos graduados, y el personal trabajó para que la ceremonia fuera especial. A cada graduado se le presentó un breve video, donde el personal con el que más a menudo trabaja lo felicitan por el enorme esfuerzo realizado.