5 de febrero de 2020
Hágase ombudsman voluntario de la atención a largo plazo
Joyce Reid, quien aparece junto a una residente, empezó su labor como ombudsman voluntaria después de haber cuidado a su madre, quien tenía alzhéimer, y darse cuenta de la importancia de esta tarea.

“Si está en busca de una experiencia en la que pueda aprender continuamente y marcar una diferencia, ser un ombudsman voluntario es una gran oportunidad”, expresó Patty Ducayet, Ombudsman Estatal de Atención a Largo Plazo de Salud y Servicios Humanos (HHS).

Los programas estatales de ombudsman de atención a largo plazo comenzaron en Estados Unidos como parte de la Ley de Estadounidenses Mayores de 1965, con el fin de servir a las poblaciones vulnerables. Estos programas involucran a voluntarios para que, junto con los ombudsman de planta, protejan la salud, la seguridad, el bienestar y los derechos de los residentes de los centros de reposo y de vida asistida.

Cada voluntario es un miembro de la comunidad que ha sido capacitado e investigado y visita los centros de reposo o de vida asistida para pasar tiempo con los residentes y ayudar a resolver sus problemas, desde que la comida esté fría hasta el no ser tratados con respeto. A cada voluntario se le asigna un centro, al que visitan entre dos y cuatro veces al mes para que los residentes se familiaricen con ellos y sepan que cuentan con los conocimientos para ayudarles.

“Cada vez que entro en ‘mi’ centro de atención a largo plazo me pregunto: ¿Qué puedo hacer hoy para mejorar las vidas de las personas que viven aquí?“ comentó Joyce Reid, quien tiene una amplia experiencia como voluntaria. “Y luego, en mis interacciones con los residentes, ya sea a través de una simple sonrisa o de escucharlos, hablar brevemente sobre sus derechos o abordar más a fondo un problema por el que estén pasando, sé que estoy atendiendo una necesidad”.

Los ombudsman voluntarios interactúan con los residentes yendo de habitación en habitación y pasando tiempo en las áreas comunes. Si notan que algo está mal, como problemas de limpieza, o si un residente menciona que su luz de llamada para alertar al personal no funciona o parece pasar inadvertida, el ombudsman hará la investigación correspondiente, con la aprobación del residente o de su tutor.

Los ombudsman voluntarios están facultados para investigar cuestiones en la misma medida que los ombudsman de planta, ya que pasan por la misma capacitación e investigación, que incluye la verificación de conflictos de intereses y de antecedentes. El curso de capacitación, con duración de 36 horas, se ofrece en las instalaciones y en el salón de clases, e incluye prácticas profesionales durante 90 días. Cada voluntario recibe además 12 horas de educación continua al año.

Los voluntarios trabajan bajo la supervisión de un ombudsman en alguna de las 28 oficinas locales distribuidas por todo el estado. Si un asunto requiere demasiado tiempo o hace que el ombudsman voluntario se sienta incómodo, puede pasar la información a un defensor de planta para que este trabaje en el caso, o bien pueden trabajar juntos. Muchos voluntarios deciden encargarse ellos mismos de los casos relacionados con cuestiones como el alta del centro o la defensa de la dignidad.

“Los residentes a largo plazo merecen respeto. Cada uno de ellos tiene una historia que contar”, dijo Reid. “En ocasiones no podrán recordar toda su vida o eventos específicos, pero siempre hay algo, como su foto favorita en la pared o una fotografía enmarcada junto a su cama, que despierta un recuerdo y los lleva a contar una historia”.

Para expandir el programa en Texas (el cuarto más grande del país en la actualidad), HHS añadió una iniciativa a su plan estratégico, “Blueprint for a Healthy Texas” (en inglés) para crear conciencia sobre el tema.

“Se requiere de mucho trabajo, pero sabemos que mucha gente está dispuesta a aceptar el reto”, dijo Ducayet. “Ver a un residente que te sonríe y te da las gracias por algo que hiciste es la mayor recompensa”.

Para más información sobre el programa, visite la página web del ombudsman de atención a largo plazo (en inglés).

Si está interesado en hacerse voluntario, comuníquese con Pat Borgfeldt al 512-438-2545 o enviéle un correo electrónico a pat.borgfeldt@hhsc.state.tx.us. También puede comunicarse con su programa local de los ombudsman (en inglés).