13 de enero de 2020
Joann Jackson (izquierda), dueña de una joyería local, muestra el cuadro “We Are 1” (“Somos 1”) que le compró a Melody, paciente del Hospital Estatal de Rusk.

Al atravesar las puertas de la Biblioteca Conmemorativa Singletary de Rusk del centro de la ciudad, cinco pacientes del Hospital Estatal de Rusk miraron a su alrededor con asombro y alegría. La sala de abajo estaba repleta de coloridas pinturas. Las habían visto antes, pero no porque fueran estudiantes de arte: ellos eran los creadores.

La exposición “Out of the Darkness and Into the Light” (“De la oscuridad a la luz”) recaudó fondos para el programa de terapia de arte del hospital, con 110 piezas de arte vendidas y más de 2,500 dólares recolectados. Su misión era acercar a los pacientes a la comunidad y que la comunidad los aceptara.

El éxito no se hizo esperar.

La artista Jenea canalizó su depresión en una pintura a la que tituló “Lightness in the Dark” (“Luz en la oscuridad”). Cuando un cliente le preguntó cuánto costaba el cuadro, contestó tímidamente: “25 dólares”. Cuando el cliente le ofreció 50 dólares, el rostro de Jenea se iluminó y se ruborizó a la vez.

John Garbutt compra un cuadro a Jenea, paciente del Hospital estatal de Rusk. “Es una linda persona”, dijo Garbutt. “Cuando leí sobre sus motivaciones y le conté mi historia, vi que teníamos mucho en común”.

Jenea, quien ha sido paciente del hospital de Rusk durante dos años, pinta desde que estaba en secundaria. “El programa de creación artística me buscó y sentí que participar en él sería terapéutico y me ayudaría en mi recuperación”, explicó.

El programa de creación artística “Visionary Creations” del hospital es un grupo de apoyo entre pares que fomenta la autosuficiencia al permitir que los artistas vendan sus obras para financiar el programa, dijo D.D. Clark, director de Relaciones Comunitarias.

Clark estuvo a cargo de obtener las autorizaciones de los equipos de tratamiento y los jueces para que los pacientes pudieran participar. Horas antes de la exposición, Clark les dio a los cinco artistas que se estaban preparando en el sótano de la capilla del campus una lección improvisada sobre cómo lidiar con el estrés de las multitudes y el ruido.

Patricia, paciente del Hospital estatal de Rusk, muestra su cuadro favorito, “Doormat on a Porch” (“Tapete en un porche”). Este cuadro ganó el premio a la mejor obra de la exposición “Out of the Darkness and Into the Light” de Rusk.

Había algo de preocupación. Las mujeres estaban rodeadas de pintura y brochas, maquillaje y rizadoras de cabello. Melody comprobaba frente al espejo que su maquillaje estuviera intacto. Llegó a Rusk en enero del año pasado y no había salido del lugar desde que ingresó al hospital.

“Nunca había pintado hasta que llegué aquí, así que me siento orgullosa de mí misma”, comentó.

Los pacientes se mezclaron con los asistentes y estaban felices de ser parte del evento.

Joann Jackson, una conocida empresaria de Rusk, caminó lentamente a través del laberinto de lienzos y se detuvo frente a la obra de Melody. Segura de sí misma, Melody describió el mensaje de unidad que inspiró la pintura que Jakcson estaba estudiando.

Al instante, Jackson decidió comprar la obra, titulada “We Are 1” (“Somos 1”).

“Cuando me explicó lo que significaba y me habló de cómo todos somos parte de un todo, me convenció al instante”, dijo.

La comunidad de Rusk y el hospital estatal siempre han tenido lazos estrechos. Charles Hassell, un viejo colaborador del hospital, no dudó en acoger la exposición artística.

“Nos enorgullece recibirlos en la comunidad”, expresó. “Esta experiencia es fantástica. No podríamos tener un mejor vecino que el Hospital Estatal de Rusk”.

Clark dijo estar sorprendido por los resultados de la exposición.

“Tengo 28 años sirviendo a los menos afortunados en nuestra comunidad, y este es el evento más impactante en el que he estado involucrado”, agregó. “Lo único comparable con el valor de los artistas fue la humilde recepción de nuestra comunidad. Apoyar la recuperación está en el ADN del este de Texas”.