17 de septiembre de 2019
Tholakele Khumalo conversa el pasado 28 de agosto, último día de sus prácticas profesionales, con la Dra. Courtney N. Phillips, comisionada ejecutiva de Salud y Servicios Humanos (HHS).
Tholakele Khumalo conversa el pasado
28 de agosto, último día de sus prácticas
profesionales, con la Dra. Courtney N. Phillips,
comisionada ejecutiva de Salud y Servicios
Humanos (HHS).

El pasado mes de agosto, Tholakele Khumalo, joven profesionista de Zimbabue, realizó sus prácticas profesionales en la división de Servicios para la Discapacidad Intelectual y del Desarrollo (IDD) y de Salud Conductual de HHS, en calidad de becaria de la Mandela Washington Fellowship.

Durante un mes, Khumalo visitó diversas oficinas que proporcionan servicios de salud mental y para el abuso de sustancias en Austin y participó en grupos de trabajo y comités consultivos. Dado que su objetivo máximo es mejorar las vidas de quienes tienen trastornos de salud mental, se decidió que Khumalo trabajara con personas afines en el Equipo de Integración de Sistemas.

"Tuve la fortuna de visitar muchos sitios", dijo Khumalo. "Presencié labores de terapia equina, terapia de cocina y un programa de 'mascotas en la cárcel'. Hay tantas cosas que podemos hacer para ayudar a los pacientes además de la medicación, y estoy emocionada de llevar estos conocimientos a casa".

Khumalo ha iniciado una ambiciosa carrera como nutricionista, un campo relativamente nuevo en África. Recientemente dejó su trabajo en un consultorio para trabajar por su cuenta y, junto con otros cinco jóvenes de Zimbabue, creó una organización sin fines de lucro cuyo objetivo es mejorar la atención en el Hospital Ingutsheni de Bulawayo, el centro psiquiátrico independiente más grande del país.

La división de Servicios para la IDD y de Salud Conductual inició un programa de prácticas profesionales el año pasado. Khumalo participó este año en este programa junto con Robbie Epstein, de la Facultad de Asuntos Públicos de la Universidad de Texas, con quien compartió un cubículo en las oficinas del edificio Brown-Heatly en Austin.

"Me uní a un gran equipo", expresó Khumalo. "Aprendí de las experiencias personales de los empleados de HHS y tuve la oportunidad de preguntarles qué los apasiona y qué los motiva a brindar atención a otras personas. Al principio fue intimidante unirme a una institución tan grande, comparada con el trabajo que hago en mi país; pero se me abrieron todas las puertas y me sentí muy bien recibida y cómoda desde mi primer día aquí".

Khumalo llegó a Estados Unidos después de un viaje de 45 horas desde Zimbabue. Participó en un programa en la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey y luego asistió durante una semana a un evento en Washington, D.C., con otras 700 personas del África subsahariana, también becarios de la Mandela Washington Fellowship, con el objetivo de desarrollar sus habilidades profesionales. Financiada a través del Departamento de Estado de Estados Unidos, la Mandela Washington Fellowship for Young African Leaders (Beca Mandela Washington para Jóvenes Líderes Africanos) se fundó en 2014 para empoderar a jóvenes para que logren avanzar en sus carreras.

"Este viaje ha resultado mucho más emotivo de lo que yo me imaginaba", dijo Khumalo. "Ya no me siento tan aislada. Ahora soy parte de una red de personas que tienen sueños maravillosos, y sé que hay personas en Estados Unidos que están dispuestas a ayudar".

Si bien Khumalo disfrutó su estancia en Austin, comiendo barbacoa y nadando en Barton Springs, anhelaba volver a casa en Zimbabue y reflexionar sobre sus experiencias en HHS.

"Zimbabue es un país maravilloso y, debo decirlo, ¡no tan caluroso como aquí!", comentó. "Tenemos nuestros desafíos, pero eso no nos define. Creo en nuestra generación, y creo que vamos por buen camino. Puede que no podamos cambiarlo todo, pero estamos creando variables que permitirán el cambio".