En Estados Unidos, los antipsicóticos son el recurso más usado en las casas de reposo para calmar a las personas con demencia senil cuando presentan episodios de miedo o frustración. HHS está comprometido a que esto cambie.

Llegar al final del día puede ser un desafío para los residentes en las casas de reposo. La pérdida de la memoria puede afectar la capacidad de comunicarse con los demás o de seguir instrucciones simples. Además, la rigidez en las coyunturas dificulta hacer cosas sencillas que en otro momento eran fáciles. La pérdida gradual de la vista restringe la movilidad de la persona. Cuando todos estos padecimientos se juntan, la persona experimenta desorientación y ansiedad.

Ante esta situación, las casas de reposo de todo el estado están reduciendo el uso innecesario de antipsicóticos a través de pasos simples pero efectivos. El nuevo enfoque se centrará en aprender más sobre lo que les gusta y lo que no les gusta a los residentes, sus pasatiempos, cómo eran antes de padecer demencia y llegar a conocerlos más a fondo, a fin de que los empleados de las casas de reposo recurran a alternativas que no incluyan los fármacos para calmar a los residentes y, con ello, mejorar su calidad de vida.