Quienes lidian con una enfermedad mental o el abuso de sustancias necesitan ayuda para recuperarse. Dado que estas afecciones pueden disminuir la capacidad de tomar buenas decisiones, recibir apoyo de alguien que ha pasado por el proceso de recuperación es fundamental. 

Es sabido desde hace tiempo que contar con el apoyo de alguien (como un “patrocinador”) que ha pasado por la misma situación es muy efectivo cuando de ayudar a alguien a empezar una nueva vida se trata.

Por esta razón, en la sesión de 2017, la Asamblea Legislativa de Texas hizo del servicio de apoyo mutuo un beneficio de Medicaid. Gracias a este cambio, a partir del próximo 1 de enero los consejeros cualificados en apoyo mutuo podrán recibir honorarios por ayudar a personas en recuperación.

Los especialistas en apoyo mutuo deben tomar un curso de capacitación para certificarse y recibir educación continua para mantener la certificación. Asimismo, deben seguir las reglas establecidas. Si no lo hacen, podrían ser expulsados del programa.

El nuevo beneficio de Medicaid no reemplazará a los patrocinadores de los programas que siguen el método de los 12 pasos, como el de Alcohólicos Anónimos. Estos patrocinadores guían a las personas en recuperación por una serie de pasos que los ayudan a mantenerse sobrios.

“Los especialistas en apoyo mutuo están abiertos a toda clase de apoyo para la recuperación y respetan la elección de la persona”, afirmó Noah Abdenour, líder del grupo de interesados que colaboró con HHS en la creación de la normativa de este beneficio. “Son profesionales”.

Para lograr la certificación, los interesados deben recibir capacitación básica y especializada en salud mental o en abuso de drogas y alcohol, y luego trabajar bajo supervisión para acumular experiencia. 

Lo que sigue

  • Se recibirán comentarios del público (información en inglés) sobre políticas médicas hasta el 15 de junio.
  • Por su parte, los  comentarios del público (información en inglés) sobre el borrador de la normativa se recibirán hasta el 21 de junio.
  • El periodo formal para aportar comentarios sobre la normativa propuesta se ha programado de manera tentativa para septiembre u octubre.
  • El 13 de noviembre se llevará a cabo una audiencia pública para hablar sobre los costos del programa.

“Las personas en recuperación descubren que tienen que tratar varios problemas, entre ellos alcanzar el bienestar general”, indicó Laura Munch, especialista de la Unidad de Trastornos por el Abuso de Sustancias de HHS. “Y es más factible que lo logren con la ayuda práctica y el apoyo de alguien que ha pasado por la misma situación”.

El inicio de la recuperación suele ser una de las pruebas más duras para la persona. Puede ser difícil ver la salida cuando se está en medio de la oscuridad. Tener cerca a alguien que ha encontrado la salida es parte importante de la lucha, considera Wendy Latham, quien trabaja en Servicios de Salud Mental para Adultos y ha vivido en carne propia el reto de lidiar con una enfermedad mental.

“Llegué a pensar que por el resto de mi vida sería una persona inútil”, expresó. “Encontrar a alguien que ha pasado por lo mismo fue la clave de mi recuperación. Es un gran alivio saber que no estás solo y que hay otros que han logrado salir adelante”.
Para obtener más información, envíe un correo electrónico a Servicios de Salud Conductual y para Personas con Discapacidad Intelectual o del Desarrollo, a IDD-BH_Peer_Support_Services-Medicaid_Benefit@hhsc.state.tx.us.